martes, 29 de enero de 2008

Tu sauna en casa

Esto es increíble pero completamente cierto: en televisión venden una sauna portátil. Como lo oyes. Otra de esas cosas absurdas que anuncian en TV..., y que por algún defecto antropo-morfológico-genético-consumista hasta te planteas si no te vendría bien.

Por que eso es un hecho, como que dos y dos son cuatro: tu pones la tele, ves que anuncian una tontería "x", te ríes, te mofas... y al final del anuncio te estás planteando comprarla.

El artilugio se llama Total Sauna y según ellos es "una sauna portátil, rápida y muy fácil de utilizar". El trasto, dicen, "se compone de un generador de agua", y yo me pregunto... ¿qué es un generador de agua? ¡A ver si lo de la sequía en África se va a solucionar sólo con llevarles unas saunitas de estas y estamos haciendo el canelo miserablemente!

Pero bueno, a lo que vamos. Que por más absurdo que mi parte racional del cerebro me dice que es la cosa, hay una parte de mí que se imagina en la sala de casa, frente a la TV, metida en esa bolsa de basura gigante, disfrutando de una agradable (?) y relájante (?) sauna... y al gato mirándome enfrente muerto de risa, claro.

Impresionante lo que el afán de consumo y la publicidad pueden llegar a conseguir.

lunes, 28 de enero de 2008

Mi yo futuro comunica

Acabo de mandarme un mensaje al futuro. Así soy yo.

Gracias a Future Me puedes sorprendente en tu 40 cumpleaños con las tonterías que pensabas unos años atrás. Puedes preguntarte si las cosas son por fin como esperabas, si has conseguido aquello que te has propuesto. Puedes recordarte las cosas que has decidido que son básicas para ti, por si es que en el curso de la vida se te han olvidado. Puedes... no sé, son tantas las posibilidades.

¿Te imaginas recibir hoy un mensaje que hubieras escrito con 15 años? ¿Que te hubiera contado aquella tú?, ¿qué cosas eran básicas e imprescindibles entonces, qué guiaba tu vida? Todo aquello ha pasado ya, y su recuerdo (vago recuerdo) apenas te provoca una pequeña sonrisa, pero... ¿y si pudieras leer con tus palabras de entonces lo que era la vida, lo que creías que iba a ser?

Y no sólo a ti... ¿Qué tal correr el riesgo de contar a tu pareja tooooodo lo que la quieres ahora mismo, y mandárselo para que lo reciba de aquí a 20 años? ¿Le seguirás queriendo entonces, habrás muerto, os habréis divorciado? Que más da... Es tu yo de hoy el que le quiere, es ese quien escribe. Hay sentimientos que merecen ser comunicados. O felicitar la navidad a esa amiga del alama que sabes que va a estar ¿siempre? ahí...