America entera, sus televisiones, sus periódicos, sus conversaciones en el Starbucks o en el Mall, toda ella… hablando de la pobre perrita iraquí, recogida de un vertedero, abandonada a su suerte hasta que la sargento Beberg la rescató… y se la quiso llevar a casa. Pero ¡horror! los militares americanos parece ser tienen prohibido adoptar animales y llevárselos a casa, y ahí se montó el pollo.Que una cosa es que se exploten bombas, que otra cosa es que muera gente, que otra es que los niños iraquíes crezcan en semejante ambiente (eso los que no mueren en el camino, of course), pero… ¡dejar a una pobre perrita abandonada! Noooo, eso nooo.
Lo que me indigna no es la historia del animal en sí, lo que me ofende es que a veces, los humanos en general (y parece que la sociedad americana en particular) seamos capaces de cerrar los ojos ante tremendas barbaridades y, en cambio, nos movilicemos hasta el infinito por cosas mucho más nimias.
En fin. Todo lo mejor para Ratchet y para su dueña. Y para los iraquíes, claro.
1 comentario:
¡Guau!
Publicar un comentario